lunes, 7 de octubre de 2013

Mujeres expresas en el Foro por la Igualdad de Emakunde 2013


Las mujeres expresas serán protagonistas este jueves 10 de Octubre en la Casa de las Mujeres de Donostia-San Sebastian (País Vasco) en una jornada en la que estarán presentes la antropóloga Dolores Juliano, autora del libro "Presunción de inocencia. Riesgo, delito y pecado en femenino". Además, se presentará el proyecto audiovisual titulado "La mochila verde" acerca de la experiencia de cuatro mujeres extranjeras en prisión. Todo ello dentro de las numerosas actividades que se están llevando a cabo con motivo del Foro por la Igualdad 2013 impulsado por Emakunde.



sábado, 20 de julio de 2013

Premio Victoria Kent de Investigación Penitenciaria

El Ministerio del Interior español convoca un año más el Premio Victoria Kent de investigación multidisciplinar en materia penitenciaria. Según las propias bases (acceder aquí), se premiará a los trabajos considerados de mayor mérito, desde un punto de vista histórico jurídico,  psicológico o social. Serán objeto de atención preferente los trabajos presentados sobre las siguientes temáticas:
-Drogodependencia y prisión.
-Régimen abierto y medidas alternativas a la prisión.
-Derecho Penitenciario Comparado.
-Enfermedad mental y prisión.
-Tratamiento Penitenciario en Centros.
Desgraciadamente, la temática de las mujeres presas y el enfoque de género ya no son de interés prioritario.
Podrán optar al premio las personas físicas, tanto de nacionalidad española como extranjera.
El plazo para presentar trabajos finaliza el 6 de Septiembre de 2013 a las 14horas.

viernes, 19 de julio de 2013

Políticas del cuerpo, maternidad y familia: el caso de las mujeres reclusas

María Ruiz Torrado, doctoranda en antropología (Universidad del País Vasco), informa sobre el curso de verano con mujeres presas:
Continuando en la línea de otros años, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha vuelto a celebrar un curso de verano en el Centro Penitenciario Madrid I - Alcalá de Henares, para las propias mujeres presas, además de alumnado externo. Del 8 al 10 de julio, bajo el título “Políticas del cuerpo, maternidad y familia: el caso de las mujeres reclusas”, se ha tratado de realizar un acercamiento a la(s) realidad(es) de las mujeres privadas de libertad, y visibilizarlas, ya que pocas veces suelen ser escuchadas y tenidas en cuenta.Aunque el encuentro ha sido organizado por el departamento de Antropología Social y Cultural de la UNED en Madrid, ha contado con una perspectiva multidisciplinar. Así, en las ponencias se han abordado diferentes puntos de vista, que han dado pie a profundizar en las relaciones de las mujeres con su cuerpo, la forma en que cada una elabora su propio relato de vida, las vivencias en torno a la maternidad, y la violencia machista.
La primera jornada comenzó con la filósofa Ana de Miguel, que desarrolló algunas ideas sobre las dificultades de percibir las desigualdades en las sociedades formalmente igualitarias –como la nuestra–. Tras ella, la antropóloga María García Alonso realizó una aproximación al trabajo de la memoria, en relación a los relatos de vida. Estas dos ponencias dieron lugar a un debate sobre las vivencias en torno a la dependencia y la autonomía, en el marco de las relaciones familiares y de pareja.
Al día siguiente, la también antropóloga Sandra Fernández García presentó un análisis sobre la represión sufrida por las mujeres durante los primeros años del régimen franquista, tomando como eje las diferencias por género. Continuó Elena Hernández Corrochano con una serie de reflexiones sobre la construcción del modelo hegemónico de maternidad, desde el punto de vista de la antropología del género. Tras ellas, el sociólogo Luis Mena Martínez planteó el que probablemente resultó el momento más divertido del encuentro, haciendo participar a todas las personas asistentes en un pequeño taller-teatro sobre los problemas para poner en marcha políticas de igualdad. Y cerró la jornada Teresa Sansegundo, profesora de Derecho, abordando el tema de la violencia machista; intervención que, sin duda, removió mucho emocionalmente a las presentes.
El tercer y último día de curso fue especialmente enriquecedor. Comenzó con la ponencia de la socióloga Ruth Alvarado Sánchez sobre el desarrollo histórico de la institución penitenciaria en el Estado español, y las discriminaciones de género que las mujeres encarceladas han sufrido y sufren todavía en la actualidad. Todas las personas asistentes, y sobre todo las mujeres presas, escucharon con gran interés y atención esta presentación. Muchas afirmaron con la cabeza los comentarios de la investigadora sobre algunas de las desigualdades de género que existen en prisión, y al terminar, aplaudieron con entusiasmo. Esta intervención, además, animó a algunas de las presentes a compartir sus impresiones. Hablaron sobre las carencias formativas, ya que aunque se invierta en cursos y talleres, ellas siguen realizando los «trabajos residuales» que los hombres rechazan; mencionaron también las diferencias entre hombres y mujeres en prisión, subrayando que ellas tienen «un campo más cerrado» y que todo les cuesta más que a ellos; y no dejaron sin denunciar el rechazo social que sufren y que dificulta su vuelta a la vida fuera de los muros carcelarios. En sus propias palabras, «la sociedad no nos acepta y es por eso que hay dificultades para readaptarse», «la gente se te aleja» y «te rechaza», «nosotras vamos a tener siempre las de perder, porque la gente se imagina siempre lo peor, que la persona que está en prisión ha hecho lo peor».
Cerrando el curso, el terapeuta familiar Rafael Parra invitó a reflexionar sobre el reencuentro y la reunificación familiar tras el periodo de reclusión. A través de pequeños grupos compuestos por mujeres «internas y externas», brindó a unas la oportunidad de expresar y dar a conocer sus vivencias en torno a la maternidad y las relaciones familiares, y a otras la de acercarse a esas experiencias. Este taller también planteó algunos claves, como que «estar presa no significa ser una mala madre» o que, en prisión, «una se siente muy impotente».
No cabe duda de que en los tres días que duró el curso se trataron temáticas muy interesantes. Quizá, hemos echado de menos profundizar en la complejidad y los matices de algunas cuestiones, y asimismo, creemos que una mayor presencia de las teorías feministas habría aportado más elementos de análisis y más base para el debate. También echamos en falta más momentos y espacios para la interacción entre «las de dentro y las de fuera». Pero, en cualquier caso, estos encuentros –tan necesarios– siempre resultan importantes y provechosos; y no puede olvidarse que el hecho de que el curso haya tenido lugar dentro de un centro penitenciario –algo bastante inusual– lo hace también especial y relevante.
Como asistente «externa», sin duda, ha sido todo un lujo poder reflexionar junto a las mujeres encarceladas, con ellas, sobre sus experiencias y vivencias. Así, confiamos en que se continúe trabajando en el reconocimiento de las mujeres reclusas, desde el respeto y la solidaridad.
Más información en Canal Uned a continuación:



martes, 16 de julio de 2013

Discriminación por orientación sexual en la justicia

Victoria Pereyra informa en "Infojus Noticias",  la Agencia Nacional de Noticias Jurídicas de Argentina sobre el caso de Ana María Fernández, a quien negaron la prisión domiciliaria, a pesar de tener un bebé de 7 meses, porque el tribunal al cargo consideró que el niño tenía "otra madre que podía cuidar de él". 
Por ser lesbiana, por casarse legalmente con una mujer y porque su hijo estaba inscripto bajo el nombre de ambas madres, el Tribunal Oral en lo Criminal No.24 y la sala de feria de la Cámara Federal de Casación Penal denegaron el arresto domiciliario de Ana María Fernández, una ex funcionaria de la Dirección de Fiscalización y Control porteño, condenada a tres años y seis meses de prisión en la causa Cromañón. Ayer a la mañana, la Corte Suprema revocó el fallo por ser discriminatorio y arbitrario. Aún falta que se ejecute la decisión de la Corte para que Ana y Bautista, su hijo de un año, puedan salir de la Unidad 31 donde están alojados desde hace seis meses.
El caso de Ana muestra como la interpretación judicial de dos leyes, sancionadas con el objetivo de ampliar los derechos del colectivo LGTBI (ley de matrimonio) y las mujeres (ley de prisión domiciliaria), es capaz de lograr que se vulneren esos mismos derechos. Es un ejemplo de como un fallo judicial puede usar y abusar de derechos recientemente conquistados para anularlos.
A Ana la conocí hace unos meses en los talleres de poesía y fotografía que la Asociación ‘Yo No Fui’* desarrolla adentro de la Unidad 31. Entre poesías y fotos, fui también conociendo su historia y la de su familia. Bautista fue el primer bebé que logró ser anotado con sus dos apellidos maternos en la Ciudad de Buenos Aires, un derecho adquirido después de la sanción de la Ley No. 26.618 (en julio de 2010) que amplía el régimen del matrimonio a todas las parejas sin importar su identidad u orientación sexual. Fue un bebé soñado durante muchos años pero concebido recién cuando sus mamás, ya legalmente casadas, tuvieron la igualdad jurídica necesaria para poder inscribirlo como hijo de ambas...
Seguir leyendo en http://www.infojusnoticias.gov.ar/opinion/la-discriminacion-por-orientacion-sexual-en-la-justicia-24.html

jueves, 13 de junio de 2013

La sexualidad como frontera entre presas

Raquel Osborne, socióloga profesora de la Uned, nos presenta en su artículo "La sexualidad como frontera entre presas políticas y comunes bajo los nazis y el franquismo", reflexiones que sirven para comprender el encarcelamiento de las mujeres en la etapa franquista y en los campos de concentración, y que al mismo tiempo, dan pistas para comprender la vivencia de la sexualidad en el encarcelamiento actual como forma de resistencia.

Aquellas mujeres encarceladas durante la dictadura franquista que tenían un marcado carácter político, se distanciaron de las presas comunes, dejando a un lado prácticas homoeróticas y masturbatorias. Lo mismo ocurrió con aquellas mujeres españolas en campos de concentración nazi. El artículo ahonda en las razones por las cuales las presas políticas tomaron esta posición. Además de ser consecuencia de la mentalidad de la época, especialmente de la mentalidad de la clase trabajadora, una de las razones más importantes que explican tal rechazo en el contexto carcelario, fue que el sistema penitenciario se regia por una política de "dejar hacer" en materia de sexualidad que le permitía tener controladas a las mujeres presas. Esta era una forma de obtener obediencia y en ocasiones complicidad por parte de las presas comunes. Frente a ello, las presas políticas se resistieron manteniéndose  dentro de los límites de la moralidad sexual imperante. No en vano, la homosexualidad las exponía a una enorme vulnerabilidad a la represión, que como presas políticas no se podían permitir.

Por otra parte, la ciencia psicológica bajo el régimen, cuyo máximo representante fue Vallejo Nájera, se encargó de desarrollar una serie de teorías acerca de las mujeres delincuentes rojas como depravadas, enfermas sociales, brutales y degeneradas. Ante ello, las presas políticas se diferenciaron de las comunes a través de la dimensión sexual. Así, la masturbación y las relaciones lésbicas fueron rechazadas en favor de una férrea autodisciplina sexual, que da cuenta de cómo las cuestiones relativas al cuerpo y la sexualidad tienen una dimensión pública y política. La máxima feminista acuñada por Kate Millet "lo personal es político", cobra en estas circunstancias especial relevancia. 

Sin embargo, ello no significó que no existiese deseo entre mujeres. Éste se sublimaba en ocasiones a través de la amistad, de habar mucho de amor, o del fanatismo político o religioso.

El texto completo se puede leer en este enlace de la revista Política y Sociedad.

domingo, 9 de junio de 2013

Mujeres Presas Bajo Sospecha

Las mujeres encarceladas durante el franquismo, tienen un espacio en la muestra "Mujeres Bajo Sospecha. Memoria y Sexualidad (1930-1980)", que podemos ver hasta el 16 de junio en la sala Montehermoso de Vitoria-Gasteiz. La exposición es fruto del trabajo de documentación acerca de la historia no oficial de aquella época en lo relativo a la represión de la sexualidad femenina. Pero también se incluyen de los espacios de contestación, es decir, esas resistencias silenciosas, que no pasaron a la historia. Es, pues, tal y como relatan las comisarias de la exposición, Raquel Osborne y María Rosón, un "archivo subalterno", a partir de colecciones particulares de fotos, cartas, libros, ropa y de más objetos. 
La muestra se separa en cinco áreas temáticas que corresponden a cinco categorías de mujeres, categorías siempre porosas y complejas, por otro lado.
1. Las modernas, que corresponde a las mujeres de la segunda república. La modernidad se encarna en los cuerpos de las mujeres, quienes se empiezan cortar el pelo, quitar el sombrero y vestir según la moda decó de la época.
2. Las individuas de dudosa moral, donde se incluye entre las prostitutas, las lesbianas y las rapadas, a las presas políticas.
3. Las domesticadoras del régimen, esto es, las monjas y las mujeres de la Sección Femenina de la Falange. 4. Las decentes, que fueron las mujeres de clase alta cercanas al régimen que vieron salvaguardada su reputación. Aquí se incluyen materiales de la cultura popular, que contenían mensajes domesticadores pero que, al mismo tiempo, daban lugar a puntos de fuga, a la imaginación de diferentes realidades. Es tanta la fuerza de los imaginarios.
5. Finalmente, las liberadas (o no tanto) de finales de los años 70 y principios de los 80, entre las que se empiezan a hacer hueco nuevas ideas acerca de la sexualidad, nuevas prácticas y nuevos espacios. Es el momento en que se empieza a reivindicar el derecho al aborto, se habla de anticoncepción y el cine se "destapa".

Las mujeres presas políticas son duramente represaliadas durante el franquismo, e intentan ser doblegadas moralmente, a través de un férreo adoctrinamiento religioso. Muestra de ello son las imágenes que se pueden ver de la tristemente famosa cárcel de Saturrarán (País Vasco). 

También pueden verse valiosos testimonios de las experiencias de las mujeres encarceladas, que quedaron reflejados en libros como "Desde la niebla" de Juana Doña, o las formas clandestinas que ideaban para comunicarse y organizar la resistencia desde dentro de las cárceles.

Recomendamos vivamente que aprovechen toda esta semana que queda (hasta el domingo) para ver in situ una muestra que, por su trabajo de documentación, y por su perspectiva resulta una aportación valiosa a la comprensión de la historia reciente, y del contexto actual. Como dijo María Rosón, en su presentación: "El pasado es como un fantasma. Necesitamos hacer  memoria en colectivo para que desaparezca".

Para más información y para saber los próximos destinos de la exposición, se puede seguir su página de Facebook.

Finalmente, abajo incluimos un reportaje acerca del proyecto "Mujeres Bajo Sospecha" que es la base investigadora de la muestra. Aquí se aportan información y análisis sobre el cuerpo y la sexualidad de la época, que ayudan a una mayor comprensión de los objetos que encontramos en la exposición.

martes, 4 de junio de 2013

Presodelescorts.org (II) Música de Laboca

En una entrada anterior, presentábamos la página web Presodelescorts.org, la cual materializa un proyecto de recuperación de la memoria de la prisión de Les Corts (Barcelona) de la dictadura franquista, y de las experiencias de las mujeres que estuvieron allí encarceladas. 
En su  momento, ya señalamos que este proyecto contiene importantes elementos innovadores y que reúne a numerosos agentes sociales provenientes de diferentes disciplinas. Pues bien, en esta ocasión, presentamos la aportación del grupo Laboca con su álbum Ventas/Les Corts, donde los temas musicales han sido compuestos a partir de testimonios de mujeres encarceladas en la cárcel franquista de Les Corts y también en la cárcel de Ventas de Madrid. Las voces sampleadas de las protagonistas se mezclan con subversiones de coplas de ese momento. Voces de Tomasa Cuevas, Trinidad Gallego, Juana Doña, María Salvo, Soledad Real y Joaquina Dorado.
Gracias a la generosidad de Laboca, podemos escuchar su  música aquí mismo.